Alianza Lima fue uno de los primeros equipos profesionales que se sumó a la campaña "Sácale tarjeta roja al racismo" y abrió las puertas del estadio Alejandro Villanueva para el encuentro que disputaron con el club José Gálvez de Chimbote. Estas muestras de adhesión a la campaña se registraron posteriormente en diferentes encuentros del fútbol profesional peruano.

La campaña "Sácale Tarjeta Roja al Racismo" tiene como finalidad fomentar la eliminación de actitudes racistas dentro y fuera del estadio, enfatizando en el respeto que los aficionados deben tener a los futbolistas, a quienes muchas veces se les insulta haciendo alusión a su origen étnico.

Se han sumado a la campaña Sácale Tarjeta Roja al Racismo la Agremiación de Futbolistas Profesionales (SAFAP); la Asociación Deportiva de Futbol Profesional, ADFP; el Instituto Peruano del Deporte, IPD y los principales clubes profesionales del campeonato descentralizado de futbol.

La Mesa contra el Racismo esta integrada por la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos, La Asociación Pro Derechos Humanos – Aprodeh, la Sección Peruana de Amnistía Internacional y voluntarios/as que trabajan de manera articulada desde distintos espacios con un sólo objetivo: erradicar el racismo.