Reseña Histórica Safap

Allá por los 50’s, con José Soriano a la cabeza, y luego en los 70’s, con Eleazar Soria y Cachito Ramírez como líderes, se dieron destellos de una iniciativa que recogía la necesidad imperiosa de crear un colectivo que centralice la lucha por los derechos de los futbolistas en nuestro país. Por diversos motivos esos intentos no prosperaron en el tiempo.

A la tercera, la vencida. Treinta años más tarde, Francesco Manassero asumió el emprendimiento de formar en el Perú una Agremiación de Futbolistas Profesionales. Consciente de que la iniciativa debía ser exitosa, convocó a jugadores que creían en el proyecto y que eran además representativos en el medio local. Es así como Juan Reynoso, Nolberto Solano, Juan José Jayo Legario, José “Chemo” del Solar, Roberto Silva Pró y Claudio Pizarro iniciaron este duro pero noble reto.

Un 21 de febrero de 2001, el Ministerio de Trabajo reconoció a la Asociación de Futbolistas como ente gremial. Un año más tarde, un 22 de enero del 2002, la Federación Peruana de Fútbol, presidida por Nicolás Delfino, hizo lo propio y reconoció también a quien hoy se denomina Sindicato Asociación de Futbolistas Agremiados del Perú (SAFAP), con la finalidad de poder negociar los pactos colectivos.

Desde su creación hasta la fecha, SAFAP ha sido un incansable luchador a favor de los derechos fundamentales de los futbolistas y de la formalización del fútbol en el Perú. Ha logrado, por ejemplo, que hoy tengamos una Cámara de Conciliación y Resolución de Disputas y un Estatuto del Futbolista Profesional (aprobado y equivalente a un convenio colectivo). El camino no ha sido sencillo ni rápido y ha requerido, lamentablemente, acciones de fuerza mayor para tales fines. La solidaridad y la firmeza en sus convicciones han sido el comportamiento fundamental de sus afiliados y la razón principal para la consecución de todos los logros obtenido por SAFAP hasta hoy.

Si bien, hoy podemos decir con orgullo, que se ha avanzado mucho, lo cierto es que el camino que resta es muy largo aún. Sin embargo, estamos convencidos que con unión e integridad, cada paso que demos hará ese camino más corto, y que con los ojos puestos siempre en el objetivo de un fútbol peruano mejor para todos, seguiremos siendo los líderes de este cambio necesario.